Beneficios de la fruta para tu hijo

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Las frutas contienen muchas propiedades nutritivas (vitaminas, minerales, fibra, etc.) que ayudan a mantener y cuidar nuestra salud. Es uno de los primeros alimentos sólidos que se les da a los bebés y su consumo diario es fundamental para su crecimiento.

Las frutas son alimentos que ofrecen muchas ventajas para los niños, en general tienen un alto contenido de agua, estimulan el funcionamiento de los riñones, la mayoría contiene fibra –que estimula el tráfico intestinal- y es una forma deliciosa de refrescarse con bajas calorías y muchas vitaminas. Además, son fáciles de comer, pueden prepararse de diversas maneras, tienen un sabor dulzón agradable y pueden encontrarse todo el año.

Queremos que conozcas un poco más las propiedades de estos alimentos y en que tipo de frutas puedes encontrarlos, con paciencia y algunas veces creatividad, conseguirás que tus hijos coman mucha fruta y será uno de los mejores regalos que les puedas hacer en la alimentación.

Vitaminas: Destaca el contenido en vitamina C (sobre todo en los cítricos, las frutas tropicales, melón, fresas y grosellas) y en provitamina A (en albaricoques, cerezas, melón y melocotón), ambas de acción antioxidante. En menor proporción, se encuentran otras vitaminas del grupo B solubles en agua, biotina y ácido pantoténico (albaricoques, cítricos, higos…). En general, son más ricas en vitaminas las variedades coloreadas, las de verano y las frutas expuestas al sol.

Minerales: En las frutas abunda el potasio (necesario para la transmisión del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, contribuye al equilibrio de agua dentro y fuera de la célula). Son ricas en potasio el plátano, kiwi, nectarina, nísperos, melón, uva negra, cerezas, albaricoques, ciruelas, coco fresco, aguacate, piña, chirimoyas y papaya. También aportan magnesio (relacionado con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y la resistencia a enfermedades degenerativas y posee un suave efecto laxante).

Fibra: Parte de la que aportan las frutas son las pectinas, un tipo de fibra soluble en agua que juega un papel fundamental en la consistencia de las frutas y que, asimismo, posee efectos beneficiosos para nuestra salud. La fibra en las frutas frescas se encuentra en una proporción entre el 0,7% y el 4,7%. Las frutas con un menor contenido de agua o cuya porción comestible contiene semillas, tienen valores de fibra dietética más elevados. El contenido de fibra se ve reducido con el pelado de la fruta. Así, en las manzanas se reduce en un 11% y en las peras, alrededor del 34%.

Ácidos orgánicos: Influyen en el sabor y aroma de las frutas. El ácido cítrico (cítricos, fresas, peras…) potencia la acción de la vitamina C y ejerce una acción desinfectante y alcalinizadora de la orina. Otros ácidos orgánicos de las frutas son el málico (manzanas, cerezas, ciruelas, albaricoques) y el salicílico (fresas y fresones), éste último de acción anticoagulante y antiinflamatoria.

Elementos fitoquímicos (colorantes, aromas y compuestos fenólicos): A pesar de estar presentes en muy bajas concentraciones, influyen decisivamente en la aceptación y apetencia por las frutas, y muchos de ellos son, además, antioxidantes que contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, cardiovasculares e incluso del cáncer.c cnx x

Uno de los problemas principales cuando, es que muchos niños se muestran reacios a comer fruta, o al menos ciertos tipos de ellas que les resultan menos agradables y más difíciles de comer, como las manzanas o las naranjas.

Te vamos a dar una serie de consejos para que desde pequeños consigan generar hábito de comer fruta en casa:

Comienza el día con frutas. Incluir fruta en el desayuno hace que éste sea más completo. Un zumo de naranja, unas rodajas de plátano o de pera darán un enérgico y delicioso comienzo al día, y le ofrecerán además una cantidad alta de fibra, más vitaminas y minerales y nada de grasa.

La fruta siempre a mano. Coloca las frutas en un cuenco sobre el mostrador de la cocina. Asegúrate de que las frutas estén claramente visibles cuando abran el refrigerador. Si las ven, es más probable que las coman.

Haced la compra juntos. Llévatelo al mercado a comprar para que vea la variedad de frutas que hay y pueda elegir él las que más le gusten.

Cocina con él. Cuando prepares la comida pide su ayuda, se acostumbrará a realizar tareas de la casa y verá lo divertido que puede resultar hacer una macedonia o un batido de frutas.

La fruta, también de acompañamiento. En vez de poner siempre patatas fritas, varía el acompañamiento de las carnes y los pescados, puedes hacer compota de manzana, pechuga de pavo con piña, pavo a la naranja, etc.

Cambia su presentación. La fruta pelada y partida en trozos todos los días se le puede hacer aburrida. Para que no se canse de tomar fruta, prueba a presentarla en una brocheta con frutas variadas, realizar un dibujo con varios trozos de fruta, hacer batidos decorados con pajitas de colores… ¡Échale imaginación!

Y no te olvides 3 piezas de fruta al día como mínimo es lo ideal y ahora que llega el verano, hay gran cantidad de frutas refrescantes que te harán más fácil encontrar esta dinámica con tus hijos.

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