Mimos para el «príncipe destronado»

0
528

Cuando llega un bebé a la familia, el hijo mayor necesita un tiempo para aprender a compartir a sus padres. La cuestión radica en cuánto mimarle para que no se sienta menos querido, ni se convierta en un niño consentido.

Los celos son un sentimiento normal y hasta positivo, siempre que el niño los viva dentro de unos límites razonables. Indican que el pequeño ha desarrollado con sus padres el sentimiento de «apego» fundamental para que pueda amar y ser amado en el futuro, y que ha establecido un fuerte vínculo familiar. Hasta ese momento era el centro de atención, pero ahora todas las miradas se centran en el bebé recién llegado. Por todo ello, para evitar que lo pase fatal, hay que ayudarle a entender la nueva situación. Cuando compruebe que el cariño de sus padres no desaparece por compartirlo con su hermanito el niño se sentirá feliz.

Cómo facilitar a tu hijo la tarea de aceptar a su hermano

– Déjale que le mire y acaricie cuanto quiera.

-Pide a tus familiares y amigos que cuando vayan a veros, reparen en él en primer lugar, y no sólo en el bebé.

– Todos los días dedícale a él un ratito en exclusiva para hacer las cosas que más le gusta hacer: ver un cuento, hablar, ver fotos…

– Anímale a expresar los sentimientos que le origina la presencia del bebé.

– Redirige positivamente sus llamadas de atención. Si te pide de nuevo el biberón o el chupete, dáselo. Las regresiones a etapas anteriores son la forma que tiene el niño de decir que desea ser como un bebé. Si los padres actúan con naturalidad ante ellas, el pequeño enseguida comprueba que «eso» ya no le satisface y deja de comportarse como cuando era más pequeño.

– Corrige con cariño sus excesos de amor con el bebé. Si de tanto abrazarle le hace llorar, no le riñas; pídele que te ayude a consolarle. Así le das la posibilidad de disculparse y de sentir que puede querer a su hermanito. Si le pillas «in fraganti», adviértele con voz firme que desapruebas su conducta y que no debe repetirla más.

Aunque a tu hijo mayor le cueste aceptar a su hermano, no le ayuda que le mimes y le protejas en exceso, ni que muestres una actitud fingida de desapego hacia el bebé. Si eres cariñosa con los dos y concedes a tu primogénito algún privilegio por ser el mayor, podrás reprenderle siempre que tengas que hacerlo, sin que se sienta mal. Tu actitud dulce y serena y tus muestras de cariño hacia los dos reyes de la casa facilitarán su adaptación.

Fuente imagen: bebefeliz.com
Artículo anterior ¿Cuándo saber si tu hijo es zurdo o diestro?
Artículo siguiente Los niños adoran las fiestas

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here