Haz deporte en la nieve con tus hijos

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Con la llegada de las primeras nevadas, se nos abren multitud de posibilidades para disfrutar del invierno con nuestros hijos al aire libre. A los más pequeños, la experiencia les reporta muchos beneficios: establecen contacto con la nieve, respiran aire puro y hacen ejercicio sin darse cuenta. Los padres también disfrutan. Tan solo caminar por la nieve sirve para desentumecer los huesos y brinda una oportunidad de oro para jugar con los hijos.

Una escapada a la sierra para disfrutar del paisaje, dar un paseo por alguna ruta y jugar con la nieve es una actividad de lo más gratificante y te sorprenderas de lo que disfrutan tus hijos.

Pero si lo que quieres es iniciarles en algún deporte, son muchas las actividades que se pueden hacer en la nieve, pero sin duda la más popular y solicitada por los niños es el esquí alpino, seguido por el snowboard, que cuenta cada día con más adeptos, especialmente entre los más pequeños.

Por lo general los niños no tienen miedo a aprender a esquiar, sin embargo tanto si esquías habitualmente como si es la primera vez, es necesario que delegues la enseñanza del esquí o del snowboard de tu hijo en monitores expertos, y nunca forzarle a aprender si no está suficientemente preparado.

Lo cierto es que no existe un acuerdo respecto a la edad idónea para aprender. Si bien las escuelas suelen admitir niños desde los 4 años y es la edad recomendada, edad en la que tienen un mayor control sobre los movimientos de su cuerpo y el equilibrio. Aunque los años anteriores también pueden acercarse a las estaciones para familiarizarse con el medio a través de juegos en la nieve. La mayoría de estaciones de invierno cuentan, para los más pequeños, con jardines de nieve y guarderías donde, desde los 3 meses y a cargo de monitores cualificados, pueden tener su primer contacto con la nieve.

A partir de los 4 años, es cuando los niños aprenden a disfrutar de verdad de la montaña. Estas actividades les aportan seguridad, cualquier modalidad sobre la nieve requiere potenciar el equilibrio y coordinación y eso sin duda es beneficioso para su aprendizaje, además muchos de ellos hacen algo sin sus padres por primera vez o sin la presión de un hermano mayor que les dice cómo y cuándo tienen que hacer las cosas.

Igualmente no sólo aprenden a esquiar o a hacer snowboard sino que se propicia el contacto con la naturaleza, y un detalle, lo hacen con nuevos amigos, lo que fomenta las relaciones sociales. Asi que si tenía dudas, aprovecha el invierno y sal con tus hijos, sobrinos o nietos a la nieve y disfruta.

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