¿Tiene tu hijo dermatitis atópica?

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¿Qué es la dermatitis atópica?

Durante los primeros años de vida muchos bebés sufren eccemas en la piel. La responsable: una enfermedad llamada dermatitis atópica.

La dermatitis atópica es una enfermedad de la piel que suele aparecer en la etapa de lactante, alrededor de los 4-6 meses de edad, que se manifiesta con sequedad, lesiones enrojecidas y descamadas, y que solemos llamar eccemas.

Puede presentarse como un eccema leve y de fácil tratamiento o como uno severo que puede llegar a condicionar la vida del niño.

Es una enfermedad que produce picor intenso y descamación. Tiene brotes, con periodos de mejoría y empeoramiento. Los síntomas son muy variables en el tiempo, porque no afectan de igual modo a todos los niños. Algunos están más o menos bien todo el año y de vez en cuando sufren algún brote, necesitando unos días de tratamiento más intenso. Otros niños pueden tener un solo brote al año, o llegar a hacer uno
semanal. Algunos niños tienen la piel perfecta mientras no hay eccemas y otros en cambio la tienen siempre ligeramente afectada.

¿A qué se debe la dermatitis atópica?

La dermatitis es de causa desconocida. No parece existir ningún alérgeno que la provoque, aunque muchos niños tienen familiares alérgicos al polen o a otras sustancias.

¿Qué síntomas presenta la dermatitis atópica?

En determinadas parte del cuerpo aparece un eccema que produce un enrojecimiento unido a un picor intenso. En esas zonas enrojecidas puede haber vesículas llenas de líquido transparente que se rompen y forman costras, o aparecer descamación,endurecimiento y engrosamiento de la piel.

¿Cuándo suele aparecer?

Suele aparecer en los primeros meses de vida y mejorar hacia el segundo año.

¿Cómo se reconoce el brote?

La Dermatitis empieza con picor y enrojecimiento. Lo más recomendable es consultar al médico para aplicar el tratamiento cuanto antes y evitar que vaya a más.

¿Qué cuidados require la Dermatitis?

Saber cuidar la piel y evitar los agentes que desencadenan los brotes de dermatitis atópica son medidas tan importantes como el tratamiento farmacológico.

– Los niños que habitualmente tienen la piel muy seca necesitan hidratación diaria, incluso dos o tres veces al día. La crema debe ser libre de alcohol, perfume ni otros elementos irritantes. Hay que ir probando hasta encontrar la que mejor le va a nuestro hijo.

– Conviene evitar las temperaturas extremas: tanto el frío como el calor resultan
irritantes.

– Es fundamental mantener las uñas del niño cortas y lavarse las manos con frecuencia.

– Estar alerta por si algún alimento empeora las lesiones, y en ese caso eliminarlo.

¿En qué consiste el tratamiento?

Existen medicamentos que alivian los síntomas durante los brotes pero ninguno lo cura completamente. La clave está en usarlos bien para mantener la enfermedad bajo control.

Se utilizan los siguientes, solos o combinados y siempre bajo prescripción médica:

– Corticoides. Tienen un rápido efecto antiinflamatorio. Se usan en crema o pomada sobre las lesiones durante periodos breves. En los brotes muy severos, el médico puede recomendar un corticoide oral o inyectable.

– Inhibidores tópicos de la calcineurina. Están indicados para mayores de dos años,pero los médicos también los recomiendan en algunos menores. Son seguros si se aplican durante poco tiempo.

– Antihistamínicos por vía oral. Se emplean en algunos casos por su efecto sedante,cuando el pequeño está muy nervioso. Son fármacos seguros.

– Antibióticos. Cuando el niño al rascarse se ha hecho heridas y estas se han infectado.

¿Conviene bañarle todos los días?

El agua reseca la piel. Basta con bañarle un máximo de dos o tres veces por semana y el resto de días mantener una higiene adecuada. Se debe utilizar jabón sin detergente de pH ácido (inferior a 7). Después del baño, secar la piel del niño con toques suaves, sin frotar, y aplicar crema hidratante.

¿Qué prendas debe vestir?

Los tejidos deben ser suaves, ligeros y transpirables, de algodón o lino.

No debe utilizar opa de lana ni prendas gruesas o rugosas que pueden irritar la piel. Son perjudiciales los apliques de plástico y de goma de la ropa. No es conveniente que el niño esté muy abrigado, ya que el calor y la sudoración reactivan el eccema.

La ropa de cama debe estar confeccionada con tejidos naturales.

¿Es necesario realizar pruebas alérgicas?

Si el niño tiene algún síntoma de alergia (rinitis, diarrea, asma…) o la dermatitis empeora a pesar del tratamiento, el médico puede recomendar estas pruebas. Así averiguará si tiene alergia a algo que está en contacto con su piel o a sustancias que inhala.

¿Puede desaparecer?

El primer y segundo año de vida suelen ser los más difíciles porque las enfermedades típicas de estas edades ( catarros, gastroenteritis, otitis…) agravan las lesiones de la piel.La mayoría de los niños mejoran notablemente después del segundo año.

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