Disfrutar con los niños de la nieve

0
537

Llegado el invierno también nos llega la nieve. Las bajas temperaturas, a menudo, nos obligan a quedarnos en casa, pero si vivimos en un lugar donde ese manto blanco es habitual, seguramente estemos acostumbrados a disfrutar del ocio al aire libre sin mayor problema. Un día en la nieve con los niños puede resultar una actividad estupenda con la que divertirnos, desentumecer nuestro organismo y disfrutar de la naturaleza de una forma distinta. Lo importante, y a fin de evitar los temidos catarros o las gripes innecesarias, es seguir una serie de precauciones que debemos tener muy en cuenta. Tampoco debemos desdeñar la influencia del sol ni los accidentes que pudieran producirse. Una buena vestimenta y alguna que otra precaución serán suficientes.

La mejor edad para que los niños vayan a la nieve es a partir de los cuatro años. Hacerlo mientras es un bebé no es recomendable, especialmente porque no va a defenderse bien en ese ambiente y corremos el riesgo de que se acatarre con más facilidad. Si todavía no andan, estar quietos en su sillita les hará tener mucho más frío y si han empezado a andar, las caídas son más probables ya que no tienen la estabilidad suficiente. Así que con cuatro años es un buen momento para que su cuerpo aguante y disfruten batallando con bolas o haciendo muñecos de nieve.

La ropa que debemos ponerle debe ser siempre impermeable y especial para la nieve. No es bueno abrigarlos en exceso, la actividad les hará sudar y luego ese sudor, al parar, se convierte en humedad que resulta muy perjudicial. Así que lo mejor es ponerle una camiseta de algodón, calcetines de lana, jersey de lana ligera con cuello vuelto, pantalones acolchados e impermeables, abrigo o anorak impermeable igual que los guantes. Para la cabeza un gorro de forro polar que le tape también las orejas. Para los pies unas botas fuertes, con buena suela, en las que no traspase la humedad.

niños-nieve1

Otro peligro que encontramos en la nieve de montaña es el sol. Aunque pueda parecernos que su aparición es agradable y nos reconforta, no debemos olvidar que la nieve no absorbe los rayos solares, al contrario, los rechaza por lo que los estaremos recibiendo de forma continua, pudiendo llegarnos a quemar la piel. La zona más expuesta es la piel de la cara, por lo tanto debemos ponerle protección solar, de un mínimo de 30, así como un protector labial, e ir renovando cada cierto tiempo. También son imprescindibles las gafas solares, los rayos del sol pueden dañar considerablemente la vista de los pequeños.

niños-nieve2

Y como última recomendación es importante que tengamos en cuenta que aunque parezca que solo están jugando o que hemos dado un paseo corto a través de la montaña nevada, andar por la nieve supone un gran esfuerzo y pueden llegar a agotarse con más facilidad que en otras épocas. Así que lo mejor será tener en cuenta su resistencia (cuanto más pequeños menos tienen), darles un buen desayuno para que vayan bien preparados y mejor si lo hacemos cerca de algún lugar donde podamos descansar en un refugio, restaurante o cafetería. Seguro que al cabo de un rato de descanso están listos para continuar la aventura.

niños-nieve3

Disfrutar de la nieve con los niños nos va a aportar un sinfín de nuevas sensaciones y emociones únicas. Así que aunque el frío nos intente desanimar, son muchas las ventajas que vamos a encontrar disfrutando de un día nevado en familia.

Fuente | Ser Padres
Imágenes | Absolut Francia, Plan viajero y Xakata foto
Pequepolis | Haz deporte en la nieve con tus hijos

Artículo anterior Haz deporte en la nieve con tus hijos
Artículo siguiente Estaciones de Esquí españolas para disfrutar en familia

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here