Disfrutar de la montaña con los niños

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Una de las actividades con la que podemos disfrutar del ocio al aire libre es la de visitar las montañas con los niños. Esas inmensas moles que vigilan nuestra historia y permanecen, casi intactas durante siglos, ofreciéndonos un paisaje lleno de abruptas desigualdades, sinuosos senderos y muchísimas aventuras con las que imaginarnos auténticos aventureros de nuestro entorno. Son, por lo tanto, elementos que los niños aprecian y valoran en toda su magnitud. Además puede ser la excusa perfecta para hacer ejercicio e inculcarles el valor y el respeto por el cuidado de la naturaleza, virtud que últimamente parece estar algo descuidada.

Pero caminar por la montaña ha de hacerse siguiendo unas pautas, especialmente cuando vamos con niños. Primero debemos elegir una ruta que sea cómoda y accesible para ellos. Hay senderos preparados para que el camino sea ligero y sin demasiado obstáculos, también podemos elegir entre hacerlos andando o en bicicleta. Si vamos a iniciarles en esta práctica, lo mejor es elegir un trayecto corto, abusar de su buena voluntad el primer día puede ser tan contraproducente como que lo eliminen de su agenda para el resto de su vida.

También debemos equiparlos con un vestuario cómodo, una gorra para el sol y, especialmente, zapatillas que resistan y no les hagan daño. La mochila, símbolo de todo montañero, deberá equiparse con comida ligera para el camino: frutos secos, fruta fresca, un bocata… y siempre, siempre, una botella de agua.

Es importante, también, que les animemos a apreciar el paisaje. No es tanto lo que se camina como lo que se admira. Escuchar los animales, oler las flores, observar las piedras que vamos encontrando por el camino, en definitiva, enseñarles a amar su entorno natural y que, al fin y al cabo, es nuestro propio balón de oxígeno.

Un paseo suave, sin competitividad, disfrutando del paisaje y compartido en familia puede ser un plan estupendo para un día de ocio con los más pequeños. Eso sí, mucho mejor si lo hacemos antes de que llegue el golpe de calor.

Te presentamos algunos ejemplos de rutas con niños, para que puedas iniciarte si es que no lo has hecho ya, en el apasionante mundo de la montaña en familia. Se trata de tres rutas de distintos paisajes de nuestro país, pero seguro que tú conoces muchos más que quieres compartir con nosotros.

  • Madrid-La Pedriza: Ruta del Alcornoque del Bandolero.
    Esta ruta parte de Manzanares el Real (Sierra de Madrid) y se adentra en La Pedriza. Es muy sencilla y de solo cuatro kilómetros. A través del trayecto veremos explanadas con piedras impresionantes donde los niños pueden jugar sin peligro. Además podemos encontrar buitres y cabras. Llegaremos al famoso alcornoque donde cuenta la leyenda que se esconde un tesoro de un famoso bandolero.
  • Alicante-Alfaz del Pi: Ruta del Faro del Albir.
    La ruta se puede iniciar desde la playa del Albir o a la entrada del parque natural de la Sierra Helada. A partir de ahí nos esperan unos cinco kilómetros entre ida y vuelta. Durante todo el camino vamos a poder disfrutar de unas vistas estupendas con el mar y el bosque a ambos lados. Veremos también las minas de ocre, utilizadas ya por los fenicios, hasta llegar al faro donde podemos visitarlo por dentro y disfrutar de unas maravillosas vistas.
  • León-Las Médulas: Senda de Las Valiñas.
    Se trata de una ruta circular, de unos cuatro kilómetros, y tan sencilla que pueden disfrutarla toda la familia. A lo largo del camino encontramos parajes singulares donde descansar como la Fuente de la Tía Viviana, la Cuevona y La Encantada.

Foto | Soleil Vacances

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