Niños: cómo limitar la exposición a los microplásticos

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Estudios recientes muestran que se han encontrado microplásticos en las heces de los niños. No es de extrañar, pues se hallan incluso en la ropa bebe. Estas piezas de plástico menores de 5 milímetros de tamaño proceden de tejidos como el poliéster o el nailon. Pero también se encuentran en los envases de los alimentos y en otros muchos productos. Para salvaguardar la salud de los niños, vamos a explicarte cómo evitar que entren en contacto con los microplásticos.

Limpieza del hogar

Otras investigaciones demuestran que el mayor riesgo de exposición a microplásticos se da en el propio hogar del niño. Estas fibras de base petroquímica se encuentran en los objetos, los muebles, los envases e incluso las botellas.

Para agravar la situación, los más pequeños tienen una frecuencia respiratoria más elevada que los adultos. Además, pasan más tiempo en el suelo. Por todo ello, introducen en su organismo más cantidad de microplásticos.
La forma de solucionar la sobreexposición de los niños a estas fibras pasa por tres actuaciones. La primera es limpiar mucho el hogar. Es fundamental ventilar con frecuencia y pasar el aspirador, al menos, una vez por semana. La segunda es contar con muebles y otros artículos fabricados con productos naturales, no sintéticos. Y, finalmente, la tercera es reemplazar las superficies blandas como moquetas o alfombras por materiales más duros como el parqué.

Ropa de fibras naturales

Como te decíamos, incluso una parte de las prendas para niños pequeños está fabricada con materiales sintéticos. Lo mismo sucede con la de los niños mayores y con la ropa de cama. Por tanto, es fundamental que uses ropas bebe textiles de fibras naturales. Evita las hechas con poliéster o nailon. Estas últimas, al lavarse, desprenden microplásticos que pueden dañar la salud de tu hijo.

Evita los alimentos envasados

La inmensa mayoría de los alimentos envasados vienen envueltos en plástico. Al manipularlos, se sueltan fragmentos de estas fibras sobre la comida. Y luego esta es ingerida por el niño. Para evitarlo, procura comprar alimentos a granel, que no vienen envasados, sino envueltos en papel.

Lo mismo sucede con las botellas. Actualmente, la mayoría de ellas son de plástico. Por tanto, procura comprar bebidas que estén envasadas en cristal. Pero mención aparte debemos hacer a los biberones.

También se ha comprobado que estos contienen microplásticos procedentes de su preparación. Si los calientas en recipientes de plástico o en el microondas, es más fácil que contengan estas fibras dañinas para tu bebé.
Para impedirlo, esteriliza el biberón en un instrumento de vidrio o acero inoxidable. Además, debes calentarlo en cazuelas no plásticas y en agua con temperatura superior a 70º centígrados. Y, finalmente, transfiere el contenido a otro biberón de buena calidad.

En conclusión, los microplásticos están muy presentes en nuestra vida cotidiana y pueden causar graves daños a los niños. Contienen materiales pesados y otros elementos perjudiciales. Además, conforman un hábitat apropiado para el crecimiento de virus y bacterias. No obstante, si adoptas las medidas que te hemos explicado, cuidarás la salud de tu hijo.

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