¿Cuándo saber si tu hijo es zurdo o diestro?

0
793

Tener preferencia por uno u otro lado se debe a una configuración cerebral diferente. Nuestro cerebro está dividido en dos hemisferios. El derecho rige los movimientos del lado izquierdo de nuestro cuerpo y controla el discurso, la lengua, la escritura, la lógica, las matemáticas y la ciencia. El hemisferio izquierdo dirige el lado derecho y controla la música, el arte, la creatividad, la opinión, las emociones,el genio.

¿Por qué se es zurdo?

En los niños diestros el hemisferio izquierdo es el dominante y en los zurdos lo es el derecho. El predominio de una parte del cuerpo sobre la otra para realizar actividades se conocer como lateralidad y es lo que define que unos sean zurdos y los otros diestros. Algunas personas son diestras de mano y pie, por ejemplo, pero no lo son de ojo: es lo que se denomina la lateralidad cruzada.

La mayoría de los investigadores afirman que es claramente una cuestión genética y que el componente hereditario es determinante, debida a una configuración cerebral distinta a la de los diestros. Otros sostienen que el azar de la naturaleza marca las diferencias y que los factores sociales y el proceso de aprendizaje también lo determinan. Se calcula que son zurdas entre el cinco y el diez por ciento de las personas (el doble de varones que de mujeres).

¿Cuándo sabemos qué mano es la dominante?

Al nacer todos somos ambidiestros y a los dos meses empieza a producirse un reparto de responsabilidades entre las dos manos. Tu bebé mostrará más tendencia a alargar una u otra a la hora de agarrar objetos, pero es entre los dos y los cuatro años cuando se empieza a definir el uso de una u otra mano. Este periodo de ambidiestrismo se conoce como quirilancia: no domina un hemisferio sobre el otro, pues se está realizando un proceso de maduración que definirá posteriormente las preferencias. Por ello durante esta etapa debes observar a tu hijo cuando realiza actividades como pintar, coger objetos, comer, saltar a la pata coja, chutar una pelota…pero dejar que él elija sin forzarle.

Hacia los cinco años ya suelen mostrarse predominantemente zurdos o diestros. La tendencia natural se aprecia con ciertos juegos.

Entre los siete y los diez años se produce la independencia absoluta de la mano derecha respecto de la izquierda (la auténtica lateralización). La organización de los movimientos, el ajuste motor, exige que un lado tome la dirección y el dominio sobre el otro.

Así lo descubrirás

Durante los primeros años no es fácil descubrir su lateralidad predominante. Observa con qué mano, pie u ojo realiza tu hijo las siguientes actividades de manera espontánea y lo descubrirás:

– Lanzar un balón

– Peinarse

– Montar sus cubos de construcciones

-Mirar por el visor de una cámara de fotos.

– Tapar o destapar una botella.

– Llenar un vaso de agua.

– Llevar con cuidado un objeto

– Pasar las páginas de un libro

– Cepillarse los dientes.

– Hacer girar el pomo de una puerta.

– Coger un palo o una raqueta.

– Dibujar o escribir letras.

¿Qué pautas seguir?

El aprendizaje de los niños zurdos puede ser tan fácil o difícil como el de un niño diestro. A todos les cuestan las primeras letras, los primeros recortes y las primeras manualidades. No tiene por qué ser más complicado para unos que para otros, siempre y cuando no se intente cambiar la lateralidad que marca sus acciones y se si sigan unos pequeño trucos que les muestren el camino:

– Jamás le obligues a cambiar de mano: Variar las preferencias laterales de un niño puede llegar a generarle trastornos en la escritura, dificultades para distinguir la izquierda de la derecha, dislexia e incluso tartamudez.
– Usa la técnica del espejo: Siéntate frente a tu hijo, siempre que tú seas diestro, y enséñale a realizar actividades sencillas como pueden ser abrocharse los cordones de los zapatos o usar el tenedor, guiándole como si fuera la imagen de un espejo, de este modo tu hijo aprenderá con más facilidad, imitándolte.

– Dedícale tiempo: Es importante mostrarle cómo coger el lápiz colocándole la mano para evitar la postura «gancho» tan habitual en los niños zurdos.
– Mantén contacto con sus maestros: En clase los profesores deben evitar sentar a un niño zurdo a la derecha de un diestro para que no choquen al escribir o dibujar.Si las mesas están encaradas a la pizarra deberían colocarlos al lado derecho del aula en relación al encerado; de este modo verán la escritura del profesor desde el mismo ángulo que ellos miran la de su papel.

– Quizás necesita material especial: Para un niño zurdo trabajar con una herramienta para diestros puede causar frustración por la incomodidad y el mal rendimiento. Cómprale unas tijeras especiales o un sacapuntas para la mano izquierda, para que pueda recortar y sacar punta con la misma destreza que los diestros.

Un niño que use la mano izquierda será tan hábil en su aprendizaje como uno diestro. Los padres y educadores sólo deben tener en cuenta que va a realizar las acciones con el lado opuesto a la mayoría… y no intentar corregirlo!

Fuente imagen: limonada.cl
Artículo anterior El prodigioso cerebro de los bebés
Artículo siguiente Mimos para el «príncipe destronado»

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here