Pechos después del embarazo

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Las bruscas variaciones de forma y volumen que sufre el seno en cuestión de pocos meses durante el embarazo y la lactancia son, a menudo, la causa de una antiestética distensión de los tejidos mamarios.

Es importante cuidar el pecho de manera adecuada durante y, sobre todo, después del período de lactancia, bien con tratamientos estéticos o con ejercicios específicos.

Deporte

Como para casi todo (en lo que a nuestro cuerpo se refiere), el ejercicio es fundamental. Hay que tener presente que nuestros senos descansan directamente sobre los músculos pectorales, que si bien éstos no los sujetan, sí que son un gran punto de apoyo, por lo tanto, lo mejor que podemos hacer es fortalecerlos. Si te decides a realizar un deporte, los mejores para fortalecer esta zona son: el remo, las pesas y sobre todo la natación ya que es un excelente deporte que no sólo fortalece los músculos que conforman toda el área mamaria sino que también ayuda a endurecer otras zonas que quedan afectadas por el embarazo.

Ejercicios

El seno es una estructura blanda, sujeta por una base de músculos y ligamentos. Si, después de la lactancia, el tejido mamario presenta una especial relajación, puedes recobrar una forma armoniosa gracias a algunos de los ejercicios que te proponemos:

Eleva durante un minuto los hombros hacia las orejas.

Pesas: levanta con las manos dos pesas de medio kilo cada una, realizando los siguientes movimientos:

Con los brazos a lo largo del cuerpo, eleva las pesas llevando los brazos a la altura de los hombros. Realiza tres series de 15 repeticiones.
Extiende los brazos frente al esternón, a la altura de los hombros, y dobla el antebrazo llevándolo hacia el pecho.

Otro ejercicio muy efectivo es el llamado «movimiento del cascanueces»: une las palmas de las manos y ejercita una fuete presión apretando la una contra la otra, como si quisieras romper una nuez con las manos.

Tonificación

Otro gran aliado para recuperar la firmeza perdida, es el agua fría, ya que ésta tonifica y da mayor tersura a la piel, activa la circulación y contrae los tejidos. De hecho en el mercado puedes encontrar aparatos especiales con los que dar duchas de agua fría a tus pechos, aunque un truco muy viejo es envolver un cubito de hielo en un pañuelo y pasarlo por la zona superior del pecho, hasta que se derrita.

Cosmética

Para mantener tersa la piel de tus pechos, esta debe estar convenientemente hidratada, aunque también puedes utilizar cremas especiales para tonificar y reafirmar tus pechos, pues estas contienen principios activos que mejorarán el tono de tu piel. Estos productos reafirmantes se aplican realizando un suave masaje con la palma de la mano, para que así penetren mejor.

Lo ideal sería aplicarlos dos veces al día, una después de la ducha matutina, ya que entonces los poros se encuentran más abiertos, y otra por la noche, pues entonces aumenta el ritmo de regeneración celular.

Sujección

Como punto final, quiero recordarte que el sujetador contribuye a aguantar el peso de nuestros pechos, en ningún momento ha de utilizarse para levantarlos, y por supuesto, nunca ha de presionarlos.

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