Primeras salidas con tu bebé, que tener en cuenta

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Sea tu primer bebé o no, los primeros paseos son importantes, gestionarlos bien antes de salir de casa es vital, ya que puede que no necesites nada y tu paseo sea de lo más placentero o puede que en plena calle de te acuerdes de las mil y una necesidades que un bebé requiere.

Previamente ya habrás hecho el análisis del mejor carrito o mochila portabebes, estamos seguros y sabrás que hay un mercado enorme detrás, por ello es importante que sepas lo que necesitas y dividir entre lo imprescindible, lo importante y lo no tan importante, ya que no olvidemos que un bebé no viene con libro de instrucciones y la realidad es que sus necesidades son básicos los primeros meses y con sentido común se pueden prever muchas situaciones, no todas, pero si muchas.

Lo primero que hay que hacer es decidir el destino para coger todo lo necesario.

Cuando hace buen tiempo, los parques, las zonas verdes o la playa (paseo marítimo no arena por favor) son la mejor opción para pasear con los peques. El sol, el aire fresco y los colores del paisaje seguro que os llenarán a todos de energía. Da igual el tipo de terreno al que vayas, ¡los cochecitos no conocen los límites hoy en día!. Pero también puede que te toque salir en época de invierno y el clima condiciona tremendamente tus escapadas por el frio y la posible lluvia.

Si tu paseo es largo te recomendamos carrito pero si quieres sentirte más libre una muy buena opción si hace buen tiempo es una mochila portabebés que te permite llevar pegado a tu bebé, se sentirá tranquilo por el contacto y además es muy cómodo. Pero te habrás preguntado ¿cómo usar mochila portabebé si nunca he tenido una?, te comentamos los aspectos básicos:

Las mochilas están diseñadas para llevar el bebé desde el nacimiento pero no es aconsejable llevar a bebés con menos de 3,5 kilos. La mejor postura para llevar al bebé es mirando hacia sus padres, por lo menos en los primeros 6 meses. Los bebés pueden ser colocados mirando hacia delante cuando la mochila esté correctamente diseñada para ello y cuando el bebé tenga más de 6 meses de edad o cuando adquiera fuerza muscular para sostener la cabeza y mantener el tronco con firmeza.

A la hora de comprar un portabebés, los padres deben elegir una mochila segura, cómoda, fácil de poner y quitar, con una adecuada sujeción y posición, evitando zonas de compresión o tiras que puedan provocar lesiones al bebé. Las tiras de los hombros deben ser anchas y acolchadas, ajustables en medida y de un tejido apropiado para cada temperatura.

La mochila debe tener un correcto soporte para el porteador, que le permita repartir adecuadamente el peso y evitar la aparición de fatiga muscular. Debe ser hecha de un material transpirable y lavable.

Y ya sabiendo como te llevas a tu peque si con carrito o mochila, ahora vamos al momento lista de cosas y su grado de importancia.

Lo imprescindible

Pañales. La cantidad de pañales que se deben llevar en el bolso varía en función de la duración estimada del paseo, aunque deben ser como mínimo dos o tres. Se estima que un bebé usa, como mínimo, unos ocho pañales a lo largo del día. A medida que los padres conozcan más y mejor a su hijo, podrán ajustar mejor sus cálculos.

Cambiador. Muchos bolsos incluyen un cambiador portátil, idóneo para cuando toca cambiar el pañal en sitios no del todo adecuados para ello. Por si acaso, se puede meter también un cambiador desechable, que no ocupa apenas espacio.

Toallitas húmedas. Estas toallitas son muy útiles para múltiples funciones, desde limpiar la piel o el culito del bebé o alguna superficie que él haya manchado, hasta la limpieza del adulto que lo lleve.

Una muda de ropa. Los niños suelen mojar, ensuciar o manchar la ropa que llevan puesta. Y a veces lo hacen tanto, que es necesario cambiársela. Por ello, es fundamental tener siempre algunas prendas de las cuales echar mano.

Una mantita, toquilla o prenda de abrigo o de protección contra el sol. Siempre se debe estar atento para proteger al bebé del frío y de posibles cambios de temperatura. En verano, por otra parte, se debe tener mucho cuidado contra la acción de los rayos del sol y protegerle con gorros y ropas apropiadas.

Lo importante

Biberón. Esto es fundamental para los niños que no toman leche materna. De la duración del paseo dependerá también la cantidad de biberones de leche que necesitará. Algunas personas prefieren calentar la leche antes de salir y llevar el biberón en un recipiente térmico, para evitar tener que buscar dónde calentarlo después, además de los problemas de alcanzar la temperatura precisa.

Toallita o trapito. Su función es doble: por un lado, permite limpiar la leche sobrante que quede alrededor de la boca del bebé después de amamantarlo o darle el biberón; y, por el otro, cuando se ayuda al pequeño a expulsar gases, sirve para proteger el hombro de posibles regurgitaciones.

Babero. Importante para proteger al niño y evitar que, si babea, se le irrite el cuello y la piel de alrededor

Crema para la irritación. Es posible -y deseable- que en muchas salidas no sea necesario utilizar esta crema. Pero si el pañal o cualquier otro factor irrita el culito del bebé, él y la persona que lo lleve agradecerán contar con una crema que lo alivie.

Chupete. Si el niño usa chupete, será importante llevar al paseo al menos dos, para el caso de una pérdida eventual.

Agua. Al salir de paseo con un bebé mayor de seis meses (ya que hasta ese momento el único alimento sugerido es la leche, en particular la materna), se puede añadir un segundo biberón, con agua mineral, sobre todo en épocas de mucho calor.

Juguetes. Para que el niño se entretenga durante el paseo, no deben faltar algunos de sus juguetes preferidos: muñecos, sonajeros, mordedores, etc. Lo recomendable es llevar unos pocos (dos o tres, a lo sumo) y que no abulten demasiado.

Bolsitas de plástico. Las bolsitas siempre son útiles tanto para separar la ropa usada y no mezclarla con la limpia (en caso de que se lleve más de una muda de recambio), como para guardar los desechos del paseo (pañales, toallitas, envoltorios, etc.).

Documentación. Siempre es bueno tener a mano la documentación del pequeño, por si ante un imprevisto se debe acudir a un centro de salud. Basta con la documentación esencial: el DNI y la tarjeta de la Seguridad Social.

No tan importante, pero puede ayudar

Discos de lactancia. Si la madre amamanta a su hijo, este producto puede ser de utilidad ante pérdidas de leche o irritación de los pezones. Si sufre de este último problema, también puede llevar en el bolso una crema protectora.

Alcohol en gel. Utilizar esta sustancia es la mejor forma de higienizar las manos cuando no se cuenta con agua y jabón.

Gasitas estériles y suero fisiológico. Pueden servir para problemas que el bebé sufra en los ojos. Las gasas permiten quitar las legañas, mientras que el suero ayuda cuando se introduce algún elemento extraño, como arena en la playa.

Repelente de insectos. Ayuda a proteger a los niños cuando se da un paseo por el campo, en particular en zonas húmedas y en verano. Hay que prestar mucha atención al elegir el producto, ya que debe ser adecuado para la edad del pequeño.

Crema de protección solar. No se debe aplicar crema protectora a bebés menores de seis meses. Para los mayores de esa edad, hay que usar -como en el caso de los repelentes de insectos- cremas diseñadas de forma específica para niños pequeños.

Muda de ropa extra para la madre o el padre. Esta es solo una prevención por si el bebé los mancha.

Cepillo o peine, colonia, etc. Estos y otros productos de la estética del niño pueden ser útiles en determinados casos, pero solo conviene incluirlos si sobra espacio en el bolso y no lo hacen demasiado pesado.

Fuente imagen: hacerfamilia.com

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