¿Qué es la laringitis?

0
155

La laringitis es una enfermedad respiratoria aguda. Las laringitis están provocadas por virus respiratorios y suelen afectar a niños de entre 6 meses y 6 años. Estos producen una inflamación de la laringe, que es la parte inferior de la garganta donde se encuentran las cuerdas vocales.

¿Cuáles son sus síntomas?

El principal síntoma de laringitis es la tos. Es una tos seca muy característica, a la que se suele denominar tos de perro. Es fácil de diagnosticar porque se distingue fácilmente al toser. La tos suele agravarse durante la noche.

Al principio de la enfermedad suele comenzar como un resfriado de vías altas. Un resfriado común con mucosidad y fiebre de entre 38 y 40º.

¿Qué podemos hacer?

Ante un ataque de tos, abre las ventanas y sácalo fuera si el tiempo es fresco. Otra opción es abrir los grifos de agua caliente en el baño y respirar el vapor. Respirar el aire húmedo hace disminuir la sequedad de la mucosa inflamada y le aliviará.

El ibuprofeno hace mejorar los síntomas de la laringitis por su efecto antinflamatorio. Cuando la inflamación es severa el paso del aire es muy estrecho y puede escucharse un sonido parecido a un silbido produciendo mayor dificultad al respirar. En este caso es importante acudir a un servicio de urgencias para que le administren corticoide si la laringitis es moderada o además nebulizaciones de adrenalina si es grave.

Es muy importante que el niño esté tranquilo, que no se agite o corra y evitar que llore para que el paso de aire no se estreche aún más.

Al estar inflamadas las cuerdas vocales, la laringitis suele producir afonía.

Qué no se debe hacer:

– No se debe administrar antibiótico salvo que la laringitis se haya complicado con una bacteria.
– Los supositorios o jarabes para la tos no producen mejoría.
– El vapor es bueno pero no los vapores de olores, eucalipto o mentol porque pueden irritar aún más las vías aéreas.

No debes esperar a ir a urgencias si:

– Notas que tiene dificultad para respirar. Al coger aire suena un silbido o se le marcan mucho las costillas.
– Si está muy irritable, decaído y somnoliento.
– Tiene dificultad para tragar, casi no habla y babea.
– Cuando los labios se vuelven azulados.
– Si tiene dificultad para tragar o babea mucho.

Artículo anterior 5 consejos para elegir las gafas para tu hijo
Artículo siguiente Telemedicina: ¿Qué es y qué beneficios aporta?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here